El cemento, que se utiliza en la mayoría de construcciones convencionales es un material con grandes impactos ambientales debido a la contaminación que se produce en su producción.


El hormigón ecológico fue desarrollado recientemente por la Universidad de Malasia ( MARA), gracias a la mezcla de cenizas provenientes de las centrales de carbón, hormigón reciclado y fibras de latas de aluminio.

Estas cenizas son un producto de desecho de las plantas energéticas de carbón y tienen el potencial de reemplazar el cemento, a la mezcla de esto tenemos como resultado un hormigón sostenible, rentable y con una resistencia un 30% superior.

Además de que en el proceso se  reutiliza productos industriales que terminarían en un vertedero.

En conclusión  tiene los siguientes beneficios:

Tiene la huella de cemento / carbono menor por unidad de hormigón producido.

Tiene potencial de comercialización, proporcionando a los constructores y contratistas con una alternativa respetuosa con el  medio ambiente.

Fuente: sostenibilidad